Suenan tambores de guerra en Qatar entre dos selecciones cuya racha asusta.
Intuyo, no a toro pasado, que es el partido del mundial, como en Francia 98, y que me marcó para siempre en un hotel de Benidorm rodeado de holandeses. El gol de mi ídolo de infancia Dennis Bergkamp desató la caja de mis truenos.
24 años han pasado y es insoportable pensar que los mundiales de ahora son lo mismo que aquellos.
Cualquier tiempo pasado nos parece mejor cantaba Karina. Las ilusiones del pasado, a pesar de haberse disuadido por el paso del tiempo, siguen siendo vividas interiormente como si estuviéramos allí. El pasado tiene muy poco de antes y mucho de ahora. Somos el cociente de las ilusiones destruidas que más allá de considerarse efímeras, hubo un momento en que evolucionaron a perpetuas. Qué ignorantes somos creyendo que no podemos cambiar el pasado!!
La racha de Holanda asciende a 19 partidos sin perder desde que Van Gaal cogió la selección en esta última etapa. Una única derrota en los últimos 47 encuentros en sendas etapas. No conoce la derrota en los mundiales, con esa espinita del mundial 2014 donde cayó en penaltis precisamente frente a una Argentina que, por su parte, en 39 juegos solo cayó frente a Arabia de la que se levantó bien pero con fantasmas que no existían hasta la fecha.
Entre tanto, no sabía cuál ponerme pero hoy toca el disfraz de niño.
Van Gaal es quizás el entrenador más infravalorado de siempre. Es la primera semilla del Barça de Guardiola y la España de Eurocopa-Mundial-Eurocopa ya que dio la alternativa a Xavi Hernández, Iniesta y Puyol.
Podría estar horas escribiendo sobre Louis porque ese Barça marcó mi infancia, pero déjame decirte que el Bayern del 2013 (triplete) que más tarde daría a Alemania el mundial 2014 también lo germinó él. Y el campeón de Europa en el 95′ y del que salió una camada un tanto seria; Van ser Sar, Edgar Davids, Kluivert, Seedorf, Blind padre, Overmars, Frank de Boer…
El legado del neerlandés no puede caer en saco roto de nuestras putrefactas memorias, las cuales únicamente recuerdan a quien recoge el fruto final.
Por otra parte, un rey no necesita otra corona más para dejarla aparcada decorando la mesita de noche. Da igual como duerma, si tiene frío/calor, si tiene sueños bonitos o pesadillas…al despertar seguirá siendo el rey. No hay necesidad para Messi.
Unos nacen para fracasar. Otros nacen para triunfar. Y entre ambos siempre olvidamos a los que nacen para hacer triunfar a los demás. Esos ‘fracasados’ que allanan los cerros a los ‘triunfadores’ transformándose más tarde en caminos. Esos héroes que un buen día deciden poner una nuez con humedad en un tarro de cristal para que otros puedan disfrutar del bonito nogal años después.
De alguna manera el mundo necesita que triunfen los germinadores, los valientes. De alguna manera la vida necesita premiar a aquellas personas que abren caminos porque nos permite, una vez despejados, poder transitarlos siendo libres y partisanos.
Una respuesta a “El disfraz de hoy”
Después de todo, hoy ganó el que se esperaba y no al que se le esperaba llegar; hoy ganó él punta goleador y no el que llega en segunda línea de sorpresa; hoy ganó el entusiasta presente y no el permanente pasado.
Después de todo, y sientiéndolo mucho, hoy ganó tu juventud y no tu niñez.
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