El sucio carro de Karim

Termino de lavarme la boca y las manos para poder escribir sobre Benzemá.

Tuvo mala suerte en su inicio. Sus primeros años Guardiola, Messi, Mourinho y Cristiano lo eclipsaban todo. Sus primeras temporadas fueron totalmente brillantes aunque haciendo alusión a Marcelo Bielsa, ‘nos acercamos al que huele bien y el éxito siempre mejora el aroma del que lo protagoniza’. Eran tiempos de 60 goles de Cristiano y 70 de Messi…

Al bar de pueblo acudíamos cada fin de semana a ver los partidos del Madrid y aún tengo presente las críticas feroces de madridistas hacía el francés, únicamente porque porque aquel entonces los otros dos tenían un aroma superior.

Un gran amigo (DG) y yo nos reímos de los ciegos que nos rodeaban aquellas maravillosas tardes. ¡Era imposible no ver aquello! Muy pocos creían en él. Pocos supieron ver su fútbol por encima de fallar goles hasta que, repentinamente, comenzó a oler bien. Benzemá era el mejor del mundo. Ahora ya sus jugadas imposible en la línea de fondo parecían ser extraterrestres. Pero él no cambió. En base a unos logros de su equipo fue tu mirada hacia él la que sí lo hizo.

Quizás porque no tenía al lado a nadie con un perfume superior o quizás porque su fútbol era tan incontestable al inicio, tan incontestable después y tan incontestable al final que al carecer de opinión propia que la meramente digna del periodismo asqueroso y moderno tipo ‘El chiringuito’ se vieron empujados por la opinión social acabando abrumados por el deleite que ofrecía cada puto domingo en el verde.

El carro de Benzemá era pequeño y de madera. Coincidía que el remolque del vecino era el más bonito y el mejor que nunca había habido en el lugar. No obstante, algunos campesinos se subieron a él aunque éste fuera feo y mugriento. Otros se empezaron a subir a medida que el placer por verle flotar sobre el césped fue entrando una y otra vez por sus pupilas a la vez que el vecino dejaba el suyo a la deriva. Los últimos, cuando ya era imposible que el imponente olor de Eau de Tollete no te tirara para atrás.

Lo importante es haberte subido, no importa cuando. Buena leccion de fútbol y de vida por no haber podido disfrutar en plenitud de uno de los mas exquisitos jugadores de la historia desde el primer momento por culpa de la profunda ceguera de quien es incapaz de discernir por la lacra de las comparativas.

No haber podido contemplar nítidamente su obra estos 14 años es un castigo tan justo como severo.

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